SATSE Asturias: “El Sespa comete un tremendo error al denigrar a las enfermeras en su plan para la Atención Primaria”

17 noviembre 2020
Equipo de Enfermería preparándose para una intervención en plena crisis del COVID 19

Advierte de que relegar a las enfermeras a tareas burocráticas para descargar a otras categorías genera un conflicto innecesario pudiendo incluso provocar problemas entre profesionales del mismo equipo, y supone, además, prescindir de un efectivo, sobrecargando a las plantillas de Enfermería ya mermadas y que llevan meses asumiendo nuevas funciones.

El Sindicato de Enfermería ha calificado como un “tremendo error” del Servicio de Salud del Princiado, Sespa, la nueva agenda de Enfermería para actividad no demorable que comenzó a instaurarse ayer lunes en la Atención Primaria, al considerar que “denigra a la Enfermería relegándola a tareas burocráticas que no son de su ámbito para intentar descargar a otras categorías profesionales”.

SATSE Asturias espera que la Administración rectifique una medida contra la que ya había alertado, que perjudica enormemente al colectivo enfermero y “no resuelve nada, sino que genera un conflicto nuevo e innecesario y puede dar lugar incluso a problemas de funcionamiento y entre profesionales del mismo equipo”.

El Sindicato de Enfermería venía, desde hace tiempo y por diferentes vías, manifestando su desacuerdo con el “Plan de medidas urgentes y gestión de la demanda, estrategias para un nuevo enfoque de la Atención Primaria”, advirtiendo del problema que supone alguna de las medidas que contempla, especialmente en lo concerniente a la nueva agenda de Enfermería para la valoración de las consultas no demorables del paciente sin cita. SASTE denuncia que esta medida supone sobrecargar a unas ya saturadas plantillas de Enfermería destinando un efectivo a una nueva tarea que no es de su competencia.

“Ni existe cobertura legal para estas funciones a asumir por las enfermeras y los enfermeros, ni se les facilitan las herramientas para enfrentarse a la nueva responsabilidad de decidir en exclusiva, vía teléfono, si un paciente debe o no ser visto por un médico”, explican.

El conflicto está servido

 “La nueva agenda no resuelve la demora de la atención médica, que es lo que creemos perseguía, si no que aplaza, aún más si cabe, la atención al usuario, de nuevo el último perjudicado”. Es decir, no se soluciona la demanda de atención del paciente, pues la enfermera o el enfermero que gestiona la agenda no tendrá capacidad resolutiva más que para actuar como intermediaria entre el paciente y el médico.

Lamentablemente, el Sespa no ha tenido en cuenta las advertencias de SATSE –la última de ellas trasladada en la reunión mantenida con la Gerencia del Servicio de Salud el pasado viernes- y ayer mismo se puso en marcha el plan, que se ha implantado de forma irregular en las áreas sanitarias; en algunas de ellas, de forma indiscriminada en todos sus centros, incluso en aquellos en los que no existían problemas de demora.

Tal parece, lamenta SATSE, que los responsables del Sespa desconozcan el funcionamiento de la Atención Primaria y, en particular, las competencias y funciones que tiene y que puede llegar a desarrollar la Enfermería. Explican que esta medida ha causado “la estupefacción y tremendo rechazo de los profesionales, cada día más sobrecargados y cansados, como nos están haciendo llegar desde todos los centros en los que se ha comenzado a implantar”.

Además, “se ha restado un efectivo de Enfermería, en unas plantillas muy mermadas, para realizar una función que no corresponde a nuestro colectivo, en cuya asistencia a la población no existe demora pese a que hemos ido asumiendo muchas funciones en los últimos meses”, advierten.

Todo ello, insisten, en un escenario ya preocupante de por sí del que SATSE lleva tiempo alertando: “Estamos viendo cómo se incrementan las tareas de las enfermeras y los enfermeros en la Atención Primaria, con la coordinación de centros sociosanitarios, la figura del responsable COVID de centros educativos, la campaña de vacunación masiva de la gripe, la realización de PCRs y estudios de seroprevalencia y el importante incremento de la atención domiciliaria, todo esto con unas plantillas muy ajustadas habitualmente que de continuo están asumiendo las agendas de otros compañeros sin recibir compensación a cambio”.