SATSE alerta de la precaria situación de los eventuales y exige al Sespa medidas para evitar la fuga de profesionales

07 marzo 2019
Enfermera especialista

El Sindicato de Enfermería advierte de que si el Servicio de Salud no cuida a sus demandantes de empleo, la bolsa de Enfermería será deficitaria y acabará generando graves problemas asistenciales al no poder llevarse a cabo las sustituciones y otros contratos temporales. 

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado las precarias condiciones laborales de los trabajadores eventuales de la sanidad asturiana y ha reclamado al Servicio de Salud que tome las medidas necesarias para impedir que se sigan vulnerando los derechos de los profesionales y evitar su fuga a otras comunidades autónomas, con el consiguiente riesgo para la asistencia sanitaria en el Principado.

En un escrito registrado el pasado lunes, 4 de marzo, y dirigido al Gerente del Sespa, SATSE Asturias denuncia que, en el panorama de precariedad laboral que se ha institucionalizado en los centros sanitarios del Principado de Asturias, “es la Enfermería con contratos eventuales la que más sufre la inestabilidad en el trabajo”.

Advierte a la Administración sanitaria de que, si sigue por el camino equivocado y no corrige el rumbo, a corto plazo nos quedaremos sin profesionales que puedan cubrir todas las necesidades asistenciales, ya que “los demandantes de empleo se habrán ido a otros lugares donde les ofrezcan condiciones de trabajo más favorables para el ejercicio de su profesión y para la conciliación de la vida familiar y social, con unas retribuciones justas y sin que la Administración se aproveche de ellos”, concretan.

Si el Servicio de Salud continúa ofreciendo sólo precariedad, inestabilidad laboral y contratos que perjudican económicamente a los trabajadores, sólo obtendrán de los profesionales una disminución de la capacidad de trabajo, errores y accidentes profesionales, trabajadores quemados que difícilmente podrán recuperarse, absentismo, disminución de la productividad y problemas de salud, advierten desde SATSE.

Este escenario del que advierte el Sindicato de Enfermería tendría consecuencias para la calidad asistencial, con el usuario como principal perjudicado, pero también tendría repercusiones sobre la situación laboral del personal fijo.

Contratos muy cortos y movilidad interna excesiva

En otras comunidades autónomas, a diferencia de lo que sucede en Asturias, los eventuales pueden aspirar con mayor facilidad a contratos por periodos mínimos de meses, donde se les informa de las condiciones del contrato antes de firmarlo, con estabilidad en un servicio durante el tiempo que dura el mismo y con facilidades para la conciliación.

En contraposición, la Administración sanitaria asturiana ofrece contratos muy cortos, a veces de pocos días o incluso una única jornada, con las consiguientes dificultades tanto para adaptarse al nuevo puesto de trabajo como para poder conciliar.

Y es que, con los contratos tan cortos, se repiten situaciones en las que los profesionales que llegan a un servicio determinado desconocen sus peculiaridades, como la distribución física de medicamentos y equipos, y tampoco tienen tiempo para familiarizarse, por ejemplo, con las técnicas específicas para el manejo habitual de las patologías tratadas o los programas informáticos de registro. Son carencias, añaden, que sólo se solventan con el rodaje y la experiencia, pero imposibles de afrontar por el profesional de Enfermería en el periodo de uno o pocos días que puede durar un contrato.

En este panorama de precariedad intervienen otros factores, como la movilidad interna excesiva de un servicio a otro, incluso en la misma jornada de trabajo, o la mala planificación de los turnos, con carteleras mal organizadas y comunicadas con poca antelación que complican la conciliación, además de la falta de sustituciones.

Para SATSE Asturias, los trabajadores eventuales son trabajadores maltratados por la Administración. “Si desde el Sespa no cuidan a nuestros demandantes de empleo y se adoptan medidas a corto plazo, acabaremos con una bolsa de demandantes deficitaria que acabará generando graves problemas asistenciales al no poder llevarse a cabo las sustituciones y otros contratos temporales”. Es una situación, concretan, que ya se ha producido recientemente en la Red de Establecimientos Residenciales, ERA.

En general, “no podemos seguir anclados en un modelo asistencial que maltrata a nuestras enfermeras, sobre todo a las enfermeras más nóveles, por restricciones económicas injustificables”.