SATSE anuncia movilizaciones y acciones judiciales si Barbón no rectifica el Plan para la Primaria que perjudica a las enfermeras

17 diciembre 2020
Enfermeras de Atención Primaria atienden a una mujer en un centro de salud en plena crisis del COVID 19

Ha transcurrido un mes desde la puesta en marcha, de forma unilateral, de las medidas urgentes para la Atención Primaria que el Sindicato de Enfermería considera necesario modificar, en concreto, la gestión telefónica de la agenda de actividad no demorable, pues no respeta los derechos de las enfermeras ni permite garantizar la seguridad de los pacientes.

El Sindicato de Enfermería se ha dirigido al Presidente del Principado, Adrián Barbón, para pedirle que reconduzca el tremendo error cometido por el Servicio de Salud, Sespa, con la nueva agenda de Enfermería para actividad no demorable y que paralice cuanto antes estas medidas para garantizar una atención adaptada a las necesidades de los pacientes y su seguridad y respetar los derechos de los trabajadores, en este caso, del personal de Enfermería de los centros de salud.

SATSE Asturias advierte de que esta llamada de atención al Presidente es un último intento antes de recurrir a otras medidas de presión. De no realizar dicha rectificación, los siguientes pasos, anuncian desde el Sindicato de Enfermería, serían la movilización sindical del colectivo enfermero de Primaria y el inicio de acciones judiciales.

Ayer, 16 de diciembre, se cumplió un mes de la puesta en marcha delPlan de medidas urgentes y gestión de la demanda en Atención Primariaque, según SATSE, perjudica a la Enfermería, especialmente la parte concerniente a la gestión telefónica de la agenda de consultas del paciente sin cita, que relega a las enfermeras y los enfermeros a tareas burocráticas para descargar a otras categorías profesionales, lo que podría ser motivo de conflicto entre trabajadores del mismo equipo. Además, supone prescindir de un efectivo de Enfermería en los centros de salud, sobrecargando a unas plantillas de enfermeras y enfermeros ya mermadas que a lo largo de los últimos meses han tenido que asumir nuevas funciones.

Desde antes de su entrada en vigor, SATSE reclama sin éxito que se rectifique este plan “impuesto de forma unilateral y sin consenso”. Lo ha hecho por diferentes vías, incluidas sendas peticiones remitidas el pasado 19 de noviembre a la Consejería de Salud y a la Gerencia del Sespa, que continúan sin respuesta.

Dadas las repercusiones de esta medida, insisten, “se debería haber tenido en cuenta al colectivo enfermero antes de su puesta en marcha”.

La petición de SATSE trasladada ahora al Presidente del Principado se hace eco del malestar que acompaña al personal de Enfermería de Atención Primaria e incide en que la imposición de las nuevas funciones relacionadas con la gestión de la actividad no demorable o sin cita supone la imposición de nuevas funciones “sin amparo competencial”, lo que deja a las enfermeras y enfermeros “en una grave situación de indefensión e inseguridad jurídica, poniendo en riesgo tanto su seguridad como la de los pacientes”.

Según explican desde el Sindicato, el personal de Enfermería debe “decidir si una consulta es o no demorable a la luz de lo que telefónicamente manifieste el usuario, sin que exista un protocolo o guía consensuados y sin disponer de las competencias legales para realizar diagnósticos médicos o prescribir”. Además, “sin poder llevar a cabo una evaluación presencial del paciente, tanto física como psicológica”.

El personal de Enfermería ve así como se le relega a tareas que no le corresponden, pues “en la práctica, al no poder llevar a cabo telefónicamente una evaluación integral del paciente, se convierte en una de mera intermediación” mientras se resta un efectivo de Enfermería de otros puestos en los que son realmente necesarios”.

Además, ninguna normativa vigente ha sido tenida en cuenta a la hora de redactar estas nuevas atribuciones para la Enfermería de Primaria.

SATSE Asturias insiste en que las enfermeras y los enfermeros de Primaria han estado y siguen estando en primera línea de defensa frente a la COVID jugando un papel decisivo y demostrando su “incuestionable compromiso, responsabilidad y ejemplaridad”, al mismo tiempo que se han visto afectados por una “permanente sobrecarga de trabajo agravada por la falta de sustituciones y descubiertos en los equipos”, argumentan. Sin olvidar, tampoco, cómo han ido incrementándose las responsabilidades de estos profesionales, en parte, a causa de la pandemia: responsables COVID de los centros educativos, más atenciones domiciliarias, coordinación de los centros sociosanitarios, campaña masiva de vacunación de la gripe…  

“Advertimos de que es imprescindible ajustar este nuevo plan a las funciones que realmente son competencia de la Enfermería”, por sus posibles repercusiones en la salud de los y las trabajadoras por los problemas de sobrecarga saturación y estrés que implican, pero también porque “pueden implicar graves riesgos para la salud de los pacientes al no estar recibiendo estos la atención saitaria que debieran”, inciden desde SATSE Asturias.