SATSE Asturias denuncia la planificación de la Gerencia del Área IV, que reabre una unidad del HUCA a los 18 días del cierre

26 junio 2019

La elevada actividad de unas Urgencias saturadas, con 92 ingresos en un día desde este servicio, deriva en la reapertura de 24 camas de la planta 9ª B, lo que agrava  la sobrecarga de trabajo de enfermeras y enfermeros, ante lo ajustado de las plantillas, y repercute en la calidad asistencial.

La sección sindical de SATSE en el Área Sanitaria IV ha calificado hoy de “desafortunada” la planificación de cierres de camas estivales organizada para el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Los 92 ingresos hospitalarios registrados a través del servicio de Urgencias en la jornada de ayer martes, 25 de junio, han obligado a reabrir parte de las camas cerradas desde el pasado día 7.

Para el Sindicato de Enfermería, la imposibilidad de cumplir con los calendarios de cierres de unidades que se programan a principios de cada verano deja patente la incapacidad de la Dirección Gerencia del Área de realizar una previsión acorde a la realidad, “pues los cierres programados no se ajustan a la presión asistencial real del hospital; prácticamente acaba de comenzar el verano y ya nos encontramos con que hay que reabrir plantas recién cerradas, lo que denota una desorganización importante cuyas consecuencias vamos a pagar profesionales y usuarios”, denuncian desde SATSE en el Área IV.

La jornada de ayer se saldó con las Urgencias saturadas y 92 pacientes ingresados desde este servicio (una cifra muy superior al volumen de actividad habitual, sobre todo en una época sin picos de gripe). A estos ingresos se sumaron los programados hasta superar los 120.

Estos cambios sin una plantificación previa obligan a una reestructuración improvisada que perjudica a enfermeras y enfermeros, afectando a su trabajo. “Partimos de unas plantillas de enfermería ya muy ajustadas en verano, y es muy complicado dar respuesta a las necesidades con esta mala previsión de la Gerencia”, advierten. Las consecuencias: sobrecarga de trabajo para que la atención prestada al usuario no se resienta y complicaciones a la hora de reorganizar las carteleras de descansos y turnos. “Incluso estamos viendo cómo se deniegan por sistema permisos sin sueldo y reducciones de jornada ya concedidas”, alertan.

Las camas reabiertas ayer en el HUCA, a los 18 días de su cierre programado, son las 24 de la 9ª B, que tiene un total de 44. Permanece por el momento cerrada la 6ª B, de Medicina Interna, con otras 34 camas, que también cerró el pasado 7 de junio. “No sabemos qué pasará con esta unidad ni con las otras dos cuyos cierres están previstos para dentro de dos días”, explican desde SATSE.

Inicialmente, para el 28 de junio estaba previsto el cierre de la 3ª B, Cirugía General (36 camas) y las 5 camas de Medicina Nuclear, además de una de las cuatro unidades de Reanimación post anestésica (URPA), que cerraría el 5 de julio. En total, 99 camas menos en el HUCA a lo largo del verano.

Como ya alertó SATSE Asturias hace semanas, los cierres de camas pueden conllevan, entre otras consecuencias, el aumento de las listas de espera, tanto médicas como quirúrgicas, así como altas precipitadas y la acumulación de pacientes en urgencias. También, en muchas ocasiones, el aumento de pacientes desplazados dentro del hospital que son atendidos en unidades que no se corresponden con su patología. 

Para los profesionales, supone una sobrecarga de trabajo, más aún con las situaciones de desorganización como la registrada desde ayer en el HUCA, pues la reestructuración del personal tras la reapertura improvisada es muy complicada, teniendo en cuenta además los problemas que está habiendo con las  bolsas de demandantes de empleo, que se encuentra prácticamente en descubierto ante la precariedad de contratos que se ofrecen y la escasa estabilidad, como ya se denunció también desde el Sindicato de Enfermería en el Área IV.