SATSE Asturias denuncia un cierre encubierto de las urgencias de Primaria al dejar a las enfermeras solas

06 septiembre 2021
Enfermera con mascarilla quirúrgica

El Sindicato de Enfermería alerta de que algunos Servicios de Atención Continuada, SAC, principalmente de zonas rurales, se ven obligados a atender las urgencias solo con una enfermera cuando deberían estar integrados también por un médico.

El Sindicato de Enfermería ha denunciado que enfermeras y enfermeros del Servicio de Atención Continuada, SAC, se ven obligados a enfrentarse en solitario a las urgencias de Primaria, cuando se trata de una atención que debe realizarse en equipo junto con un médico. SATSE Asturias alerta de que se trata de un cierre encubierto de estos servicios de urgencias, con consecuencias negativas para el usuario y también para los profesionales de Enfermería afectados.

La situación es especialmente preocupante en el área rural, por la lejanía de estos centros a los hospitales y otros dispositivos de urgencias y por el hecho de que en estos casos la enfermera suele estar completamente sola en el centro de salud.

Desde SATSE lamentan que el Servicio de Salud del Principado, Sespa, haya optado por la vía fácil dejando a las enfermeras con toda la carga de trabajo en estos dispositivos y una responsabilidad por encima de la que les correspondería en lugar de dar la cara y cerrar esos centros si no cuentan con el personal facultativo necesario para mantenerlos abiertos en las condiciones adecuadas. «Cerrar centros por falta de personal estaría mal visto ante la opinión pública, así que les resulta más fácil mantenerlos abiertos aunque falte uno de los integrantes esenciales para su buen funcionamiento, cargando todo el peso de la responsabilidad, una vez más, sobre las enfermeras», añaden.

Son varios los centros de salud, especialmente de zonas rurales, que han tenido que prestar su servicio de atención de urgencias, conocido como SAC, con una enfermera como único integrante. Desde la Gerencia de Área correspondiente se avisa a las trabajadoras, a veces tan solo unos minutos antes de iniciar su turno, de los «cambios organizativos», como los denominan, que implican que la enfermera trabajará sola durante toda la guardia.

La enfermera asume la responsabilidad de valorar el nivel de urgencia y derivar al paciente, en caso de ser necesario y ante la falta de un médico.

Desprotección laboral y personal

La desprotección de las enfermeras durante estas urgencias es importante, no sólo en el ámbito laboral sino también en el personal, porque en muchos de estos dispositivos y ante la ausencia de médico/a, la enfermera se convierte en el único trabajador presente en el centro, con los consiguientes riesgos ante posibles agresiones.

El Sindicato de Enfermería alerta de que lo verdaderamente grave es que la población no está informada de estos recortes en las prestaciones así como el tiempo que el usuario pierde ante una urgencia cuando acude a un centro en el que debería haber un médico y se encuentra con que no es así. «La enfermera hace la valoración de la Urgencia y puede realizar los cuidados necesarios, pero dependiendo de las necesidades del paciente va a tener que derivarlo a otro centro con médico y el tiempo que lleva ese proceso puede ser determinante en algunos casos; se está jugando con la salud del usuario al no informársele correctamente de la situación, lo que es muy grave», explican desde SATSE.

SATSE Asturias reclama desde hace tiempo una reforma integral de los servicios de urgencias de Atención Primaria sin que por el momento se haya acometido.

Los equipos SAC (Servicio de Atención Continuada) están formados por definición por médico/a y enfermero/a, para atender demandas urgentes y/o emergentes que pueden ir desde prestar asistencia en los centros de salud, en el domicilio o en la vía pública.