Igualdad

SATSE Asturias reclama a Salud que no deje la vida de enfermeras y fisioterapeutas “en pausa”

Más de la mitad de las enfermeras/os y fisioterapeutas de Asturias se ha planteado abandonar la profesión por problemas de conciliación, según una macroencuesta realizada por SATSE, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer.

Los problemas para conciliar su vida laboral con la personal han afectado la salud física y mental del 80 por ciento de enfermeras/os y fisioterapeutas del Principado de Asturias y la mitad de los profesionales se ha planteado, incluso, abandonar su profesión, según la encuesta realizada por el Sindicato de Enfermería, SATSE, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer. 

La encuesta forma parte de la nueva campaña de información y sensibilización que, bajo el lema “Que no dejen tu vida en pausa”, pretende visibilizar y denunciar los graves problemas de conciliación que sufren los/as profesionales de Enfermería y Fisioterapia en Asturias. 

Bienestar físico y mental

El Sindicato de Enfermería subraya que los datos ofrecidos por los profesionales encuestados/as han posibilitado tener una radiografía actualizada de los obstáculos y barreras que están sufriendo en el Principado y el resto de comunidades autónomas, así como sobre las consecuencias que están teniendo en su trabajo y desarrollo profesional, y también en su bienestar físico y mental y en su calidad de vida.

“El derecho a poder conciliar nuestra vida profesional con la personal es permanentemente vulnerado desde las administraciones públicas y las empresas sanitarias privadas que priorizan el ahorro económico y la productividad por encima de las personas. Es un grave problema que nos afecta a nivel profesional y personal y que también perjudica al sistema sanitario y a la atención y cuidados que prestamos a todas las personas”, apuntan.

Insatisfechos con su conciliación

La encuesta concluye que el 63 por ciento de los encuestados se muestran insatisfechos/as con su conciliación; el 81 por ciento afirma que los problemas de conciliación afectan a su salud mental y el 80 por ciento dice que a su salud física. Un 74 por ciento apunta que inciden en sus relaciones familiares y personales, y el 72 por ciento, a su rendimiento laboral. 

De otro lado, un 65 por ciento resalta que la falta de medidas de conciliación afecta al cumplimiento de sus responsabilidades familiares. Como resultado “muy preocupante”, según SATSE, es que un 51 por ciento se ha planteado abandonar la profesión.

El sondeo de SATSE también pregunta por cuáles son las condiciones de trabajo que más afectan a la conciliación, entre las que destacan la falta de personal en los centros, los cambios de turnos imprevistos, trabajar los fines de semana y festivos, la falta de antelación con la que se facilita el cuadrante de trabajo o los turnos de noche.

Como resultado “muy preocupante”, según SATSE Asturias, es que un 51 por ciento se ha planteado abandonar la profesión.

En cuanto a las principales consecuencias derivadas de los problemas y barreras a su conciliación, están la pérdida de oportunidades de desarrollo profesional y laboral, así como las económicas, y la imposibilidad de hacer planes a corto, medio y largo plazo. 

Así, el 77 por ciento cree que los problemas de conciliación afectan mucho a su desarrollo profesional y laboral, con profesionales que renuncian a oportunidades de formación, laborales o de promoción. 

Los profesionales reconocen que los problemas de conciliación afectan mucho también a su economía. Ante la falta de posibilidades para conciliar, el 31 por ciento ha tenido que pedir algún permiso que supone pérdida retributiva para reducir su jornada al tener alguna persona a su cuidado (hijos/as, familiares dependientes…).

Merma retributiva

También se ven abocados a solicitar periodos de excedencia o cambios (adaptación del puesto, reubicación, traslado…) que suponen una merma retributiva. 

Otro problema es la falta de desconexión digital, ya que el 20 por ciento del personal encuestado recibe comunicaciones personales frecuente o muy frecuentemente fuera de su horario laboral, incluyendo días de descanso y vacaciones. Por último, desde SATSE Asturias aluden a la imposibilidad de hacer planes y señalan que el 35 por ciento de profesionales recibe su planificación con menos de 30 días de antelación y, el 22 por ciento, no sabe qué días trabajará de la próxima semana.

Soluciones

Ante esta realidad, desde SATSE recuerdan que llevan años trabajando para que desde el Servicio de Salud del Principado de Asturias se adopten todas las actuaciones necesarias para acabar con la falta de conciliación. 

A nivel estatal, ha conseguido que la reforma de la Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud contemple “mejoras y avances reales”. Entre otras, citan la generalización de la jornada de 35 horas en todos los servicios de salud; la implantación de sistemas de programación del trabajo y planificación anual o la exención de realización de turnos durante el periodo nocturno a los mayores de 55 años sin merma retributiva, así como a las profesionales embarazadas y en riesgo durante la lactancia.

Plan de Conciliación

El Estatuto Marco contempla también el reconocimiento del “solape de jornada” como tiempo efectivo de trabajo; la ampliación de la consideración de periodo de trabajo nocturno y que los servicios de salud deberán negociar un Plan de Conciliación que hasta ahora no era obligatorio. Asimismo, se reconoce el derecho a la desconexión digital fuera del horario de trabajo y al disfrute fraccionado de la excedencia por cuidado de familiares. 

En este sentido, SATSE reclamará a los partidos políticos en el Congreso que todas estas mejoras no sean modificadas o “desvirtuadas” durante la tramitación de la Ley y, una vez se apruebe, exigirá en las mesas de negociación de cada autonomía que se hagan realidad con la mayor celeridad posible.    

“En este 8 de marzo, las enfermeras y fisioterapeutas decimos alto y claro que no vamos a seguir pagando la falta de conciliación con nuestra salud, nuestro tiempo y nuestro futuro. La conciliación no es un privilegio, es un derecho laboral fundamental y una condición imprescindible para una sanidad pública de calidad. Reclamamos, en definitiva, que no dejen nuestra vida en pausa”, concluyen.